Una vez que hubimos encontrado casa y mudado toooodas nuestras pertenencias (nótese el tono ligeramente hirónico) empezamos a ver detallitos en la casa... que si el tubo del closet estaba medio flojo, que si la llave del lavaplatos goteaba o el cajón de los cubiertos se salía del riel.

Yo, con la prudencia que siempre me ha caracterizado, me dije a mí misma "si le llamo a la casera y le digo todo eso a la vez se va a espantar, mejor le comento de los problemas de una sola cosa y ya que esté arreglada, le comento los siguientes". Así que le llamé a Doña Chochis y le dije que había un problema con plomería que nosotros no habíamos causado porque acabamos de cambiarnos (ergo, que no vamos a pagar), que si tenía algún plomero que le hiciera las chambitas. Total que Doña Chochis me dio el teléfono del plomero y me dijo que le pidiera una nota cuando pagara para tomarlo a cuenta de renta.

Por supuesto que aquí como en muchas otras localidades de nuestro bonito México, cuando uno le llama al plomero y queda en una fecha y hora, generalmente llegan tarde si es que llegan. Así que una semana después de nuestra cita inicial por fin llega el sr. Lencho con su caja de herramientas y se da cuenta que le falta no se que pieza y tiene que ir por ella. Yo decido llamarle a Doña Chochis para comentarle que va a haber que cambiar algunas piezas para que en el momento en que vea el depósito de la renta no se sorprenda y aprovecho para comentarle lo del tubo del closet... a lo que me respondió que le pidiera a Lenchito (como ella lo llama cariñosamente) que verificara si podía hacer algo para arreglar eso, la respuesta me tomó por sorpresa, pero pensé que tal vez este plomero era multitalentoso y lo podía arreglar.

Hora y media más tarde regresa "Lenchito" con las piezas y pone manos a la obra, arregla el problema y me hace sentir más tranquila... entonces antes de pagarle aprovecho para comentarle lo del closet y se me queda viendo con cara de ???????? y me dice "nooooo señora, pues para eso tiene que hablar con un carpintero!"

Llegué a la conclusión de que Doña Chachis cree que cualquier trabajador cuyo oficio termine en "ero" puede hace trabajos de plomero, carpintero, jardinero, barrendero o cualquier cosa que tenga la misma terminación.

Me despido por el momento, pero aún con muchas ideas en el tintero.

Jayna